Es una persona que además de haber obrado de buena fe, cumple con una serie de requisitos para acogerse a la ley de segunda oportunidad.

Es la situación concursal que surge cuando una persona, familia o empresa no puede pagar la totalidad de las deudas que tiene con sus acreedores.

Es un mecanismo que permite, con la intervención de un tercero, la posibilidad de renegociar las deudas y pactar quitas o aplazamientos de pagos. Este se puede aplicar tanto en personas físicas como en personas jurídicas sobre endeudadas.

Entre seis meses y cuatro años, pero lo más habitual es entre seis meses y un año.

Esto quiere decir que la empresa está involucrada en un procedimiento legal que se origina cuando se encuentra en un estado de insolvencia que no le permite hacer frente a todos sus pagos. El concurso de acreedores abarca las situaciones de quiebra y las de suspensión de pago.

Se le llama BEPI al beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho. Por si no lo sabías, este es un mecanismo que permite librarte y cancelar la totalidad de tus deudas pendientes, tanto privadas como públicas.

Sí, librarse de todas las deudas es posible siempre y cuando se demuestre que hayas actuado de buena fe.

El proceso de la Ley de Segunda oportunidad dura entre 3 meses y 5 años dependiendo de tus deudas, de los acreedores y de tu capacidad de pago.

Sí. Si tu deuda es superior a la del valor de la vivienda, la Ley de segunda oportunidad te ayudará a deshacerte de tu hipoteca.